Empresario nocturno pasa de víctima a imputado en trama del Tren de Aragua
Detalles sobre el cambio de rol de un empresario nocturno en la trama del Tren de Aragua en Bellavista. Mega Investiga revela su declaración sobre los hechos.
En mayo de 2025, un testigo protegido declaró ante la Brigada Investigadora del Crimen Organizado (BRICO) de la Policía de Investigaciones de Chile, revelando detalles impactantes sobre extorsión, amenazas y fiestas controladas por el crimen organizado en el barrio Bellavista. Este hombre, cuya identidad se mantiene en reserva, también fue formalizado por homicidio meses después.
El testimonio del testigo, documentado en el informe policial Anexo 1, ofrece una visión detallada del funcionamiento del Tren de Aragua en el circuito nocturno de Santiago. Según sus declaraciones, llegó a Chile en los años noventa con la intención de mejorar su vida y se dedicó al entretenimiento nocturno desde 2010.
Desde aproximadamente 2022, el testigo comenzó a experimentar problemas relacionados con extorsiones por parte del Tren de Aragua en el sector centro-norte de la región metropolitana. Recibió amenazas directas a través de mensajes de WhatsApp y fue intimidado por individuos armados que exigían pagos mensuales.
El testimonio detalla cómo el testigo pagó un total de cinco millones de pesos a los extorsionadores y cómo finalmente dos sospechosos fueron detenidos. Ernesto Arturo Emiliani Polo, conocido como GUANTE, y Jefferson Andrés Gutiérrez Meneses, alias YEFRI, fueron identificados como operadores clave del Tren de Aragua.
El relato del testigo también revela la presencia intimidatoria y violenta del grupo criminal en las fiestas nocturnas del barrio Bellavista. Controlaban los locales, la música, el tráfico de drogas y la prostitución en la zona. Además, se promocionaban a través de páginas web para atraer víctimas potenciales para extorsiones y robos.
La historia da un giro inesperado cuando el testigo protegido es detenido por portar un arma de fuego en febrero de 2025. A pesar de haber sido víctima de extorsión, termina siendo formalizado por homicidio un año después. Según la Fiscalía Regional Metropolitana Sur, habría contratado al mismo sicario que lo amenazaba para protegerse del Tren de Aragua.
La Operación Tokio retrata al testigo como una figura atrapada entre dos mundos: primero como víctima que denuncia las actividades criminales y luego como imputado por homicidio. Su testimonio destaca los desafíos enfrentados por aquellos que buscan prosperar en un entorno marcado por la violencia y la corrupción.
Fuente: Meganoticias


















































